La consulta llega de madrugada
Un viajero de Europa o de Asia escribe cuando en Perú son las tres de la mañana. Al mediodía siguiente ya reservó con quien le contestó primero.
Agente de IA · Turismo
El viajero consulta desde otro huso horario, compara tres agencias a la vez y decide en horas. Un agente de IA responde en el momento, arma el itinerario con tus programas reales, prepara la cotización y deja al asesor un caso con todo el contexto para cerrar.
El problema
Casi ninguna se pierde por precio. Se pierden por tiempo de respuesta, por husos horarios y por el trabajo manual de armar cada cotización.
Un viajero de Europa o de Asia escribe cuando en Perú son las tres de la mañana. Al mediodía siguiente ya reservó con quien le contestó primero.
Buscar disponibilidad, revisar tarifas por temporada, verificar el mínimo de pasajeros y redactar el itinerario consume horas por cada consulta, la mayoría de las cuales no cierra.
Qué incluye el programa, cuánta altura tiene el destino, si hace falta visa, qué pasa si llueve, cuánto equipaje se permite. Es información fija que ocupa el tiempo del asesor.
Un equipo pequeño no cubre inglés, portugués y español en todos los turnos, y la consulta en un idioma que nadie atiende esa noche simplemente se pierde.
A quién le sirve
Reciben consultas internacionales fuera de horario y en varios idiomas, con programas armados que se personalizan por grupo.
Programas con salidas fijas, cupos limitados y tarifas por temporada, donde responder tarde equivale a perder el cupo.
Consultas de disponibilidad, servicios incluidos, traslados y condiciones de cancelación que se repiten a diario.
Venta de última hora, donde la respuesta inmediata es la diferencia entre vender el cupo de mañana o dejarlo vacío.
Qué hace
Se habilitan por etapas: primero responder y calificar, después armar cotizaciones y coordinar la reserva.
Explica qué incluye cada programa, duración, dificultad, altitud, clima habitual y recomendaciones, consultando tu propia documentación en vez de improvisar.
Fechas, número de pasajeros, edades, presupuesto aproximado, tipo de alojamiento e intereses: las que tu equipo ya hace, en el orden en que las hace.
Combina tus servicios y salidas existentes según lo que pidió el viajero. No inventa destinos ni servicios que no vendes.
Arma la propuesta con tarifas por temporada, número de pasajeros y servicios incluidos, lista para que un asesor la revise y la envíe.
Mantiene la conversación en el idioma del viajero —español, inglés o portugués— y traslada el resumen al asesor en el idioma del equipo.
Recuerda documentación pendiente, confirma horarios de recojo y, tras el servicio, solicita la reseña por el canal que uses.
Cómo funciona
Por WhatsApp, por el formulario de la web, por el chat del sitio o por correo, a cualquier hora y en cualquier idioma.
Comprueba si ese contacto ya viajó contigo o ya consultó antes, y recupera lo que se le ofreció para no repetir la conversación.
Resuelve las dudas que puede resolver con tu documentación y hace las preguntas necesarias para dimensionar el viaje.
Verifica programas, salidas, cupos y tarifas donde estén: sistema de reservas, CRM o las listas que hoy usa el equipo.
Si el caso encaja en un programa existente, prepara el borrador. Si requiere un armado a medida, negociación o un grupo grande, pasa al asesor con el resumen listo.
Deja la oportunidad en el CRM con el idioma, el destino y las fechas, y programa el seguimiento según las reglas del equipo.
La disponibilidad y el precio se consultan en el momento de responder, nunca de memoria. Si la fuente no está disponible, el agente lo dice y deriva en lugar de arriesgar una tarifa vencida.
Integraciones
En turismo el agente vale por su acceso a programas, tarifas y disponibilidad reales.
La lista describe categorías de sistemas con los que trabajamos por API. Qué se integra en tu caso depende de que tu motor de reservas o tu tarifario expongan datos consultables: eso se confirma en el diagnóstico, antes de comprometer alcance.
Qué necesita
Qué puede ejecutar
Control humano
En turismo un error de tarifa o de disponibilidad se paga con dinero y con reputación. Estos límites se definen antes de salir a producción.
El agente puede preparar y sostener la conversación, pero la confirmación de cupo y el compromiso con el pasajero pasan por el asesor, salvo que tu sistema de reservas lo permita de forma segura.
Aplica el tarifario vigente y las reglas ya aprobadas. Cualquier condición especial —grupos, temporada baja, agencias— requiere autorización.
Grupos grandes, viajes a medida, pasajeros con necesidades especiales o reclamos: se define qué dispara el paso a un humano y en qué plazo.
Qué se ofreció, con qué tarifa y en qué momento. Es la única forma de resolver un desacuerdo con el pasajero con evidencia.
Qué se mide
Se acuerdan al inicio y se miden con los datos de tu CRM y de tu sistema de reservas.
Un caso concreto
Una agencia receptiva en Cusco vende programas de varios días. Recibe consultas por WhatsApp y por el formulario de su web, la mayoría en inglés y fuera del horario peruano.
Resultado: La pareja recibió una respuesta útil a los pocos minutos de preguntar y una cotización revisada por una persona esa misma mañana, en lugar de esperar un día completo.
Plazos
Se avanza por etapas, con un canal y un conjunto de programas funcionando antes de ampliar. Los rangos son orientativos y se ajustan en el diagnóstico.
Días. Revisamos programas, tarifarios, canales de entrada y qué información está realmente ordenada.
Semanas. Ordenar itinerarios, condiciones y preguntas frecuentes suele ser la etapa más larga en turismo, y la que más valor deja aunque el agente no existiera.
Semanas. Un canal, un grupo de programas y supervisión humana sobre cada conversación antes de ampliar.
Depende de tu motor de reservas. Es la etapa con mayor variación entre una agencia con sistema en la nube y otra que trabaja con hojas de cálculo.
No damos una fecha cerrada antes del diagnóstico. En turismo el plazo lo determina el estado de tus tarifarios y de tu sistema de reservas, no el modelo de IA.
Inversión
No publicamos precios porque ninguno de estos factores es igual entre dos operadores. El diagnóstico termina con un alcance y un presupuesto concretos.
Un catálogo de cinco programas bien documentados no se parece a uno de doscientos servicios combinables.
Cada idioma adicional exige revisar la base de conocimiento y probar la conversación completa en ese idioma.
Consultar cupos por API es directo. Si la disponibilidad vive en una hoja compartida, hay que resolver primero de dónde sale el dato.
Responder es lo asequible. Cotizar, agendar y tocar el sistema de reservas exige controles, permisos y pruebas.
El consumo de los modelos y la mensajería tienen costo variable. Se estima con tu volumen real y con tu estacionalidad, no con un promedio de mercado.
No es lo mismo entregar y salir que revisar indicadores en temporada alta, ajustar guiones y ampliar cobertura.
Preguntas frecuentes
Depende de tu sistema de reservas y de cuánto riesgo quieras asumir. Lo habitual es que el agente prepare todo —programa, fechas, pasajeros, tarifa— y que la confirmación en firme la haga una persona. Si tu motor expone una API confiable para reservar y quieres habilitarlo, se puede hacer con límites explícitos: tipo de programa, número de pasajeros y monto máximo.
El agente no memoriza tarifas: las consulta en la fuente de verdad al momento de responder. Si esa fuente no está disponible, lo dice y deriva a un asesor en vez de estimar. Mantener el tarifario actualizado en un único lugar es un requisito del proyecto, y en el diagnóstico revisamos si hoy se cumple.
Trabajamos habitualmente con español, inglés y portugués, que cubren la mayor parte de la demanda receptiva en Perú. Cada idioma habilitado exige que la base de conocimiento esté revisada en ese idioma: no basta con traducir automáticamente el itinerario, porque los matices de un programa importan al vender.
Son cosas distintas y compatibles. El software para agencias de viaje es el sistema donde viven reservas, pasajeros, proveedores y liquidaciones. El agente de IA es la capa que conversa con el viajero y opera sobre ese sistema. Se puede tener uno sin el otro, y si necesitas ambos, los abordamos en el mismo proyecto.
Sirve si el volumen de consultas justifica el trabajo de ordenar la información, y sobre todo si pierdes consultas por horario o por idioma. Si atiendes pocas consultas al mes y todas dentro de tu horario, probablemente no lo necesites todavía: en el diagnóstico te lo decimos con números, no con entusiasmo.
Es precisamente cuando más aporta: el agente atiende el pico sin lista de espera y el equipo se concentra en cerrar y en operar los servicios. Lo que sí cambia es el costo variable de conversaciones y mensajería, que se estima con tu estacionalidad real para que no haya sorpresas en el mes de mayor demanda.
En el diagnóstico revisamos tus canales, tus programas y tu sistema de reservas, y te decimos si un agente tiene sentido en tu operación. Si no lo tiene, también te lo decimos.